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lunes, noviembre 10, 2008

Sin pendientes

No tengo nada que hacer un lunes por la mañana. Para no perder la costumbre de resúmenes ejecutivos sintetizo los motivos.
  1. porque solo estoy viendo tres proyectos.
  2. por haberme quedado una hora más el viernes cerrando cosas que podría haber enviado hoy.
  3. porque entonces despaché la chamba correspondiente a otras áreas y estoy esperando que terminen (en el tiempo prudencial que corresponde).
  4. porque los “jefotes” están en reunión (y aún no hay nueva chamba).
  5. porque terminé la parte de la chamba que me correspondía (y a la que me había comprometido) de aquel proyecto conjunto.
  6. porque es lunes en la mañana e imagino que mis clientes (al igual que yo) están desayunando.
Lo lógico es que esto no dure mucho tiempo y que luego se cobre con creces estos minutos de ocio, que no se si llamar creativo o catártico…

¿A qué estado de paranoia habré llegado que me estreso cuando debo relajarme?

Igual ando dándole vueltas a otras cosas:
  • La mudanzas: de casa (que aún no decido si solo o acompañada), de oficina (que gracias a Dios no es de empresa), de vida (hay que dejar de ser tan bruja)
  • La eliminación del stress: no dieta, no gym, no cuenta calorías, no carreras alrededor de la huaca por las mañanas, no jeans apretados, no tacones altos, ¿maquillaje? solo el justo y necesario (sin gastar pólvora en gallinazo) Me importa un joraca que se acerque el verano. Tampoco cursos extra, no inglés, no estadística, no francés... hasta la maestría.
  • El médico: para eliminar el dolor de cabeza que no me dejó vivir los tres últimos días, ver si consigo algún tratamiento, terapia para que dejen de formarse esos terribles nudos de tensión en la espalda (aunque algunos tengan nombre y apellido). Esperamos que la yoga o el pilates ayude.
De pronto ando buscando un oasis de calma momentáneo antes de que todo se empiece efectivamente a mover. Cómo me joroban los cambios!

martes, noviembre 04, 2008

Cambio de piel


Y así empezaron las mudanzas. La primera dentro de la oficina. Si bien pasé de una oficina King Size a una modesta “plaza y media”, la ganancia en ahorro de distancias con mi equipo ha sido considerable. Casi llevamos un mes en la "Nueva Gerencia" y debo decir que el balance es positivo.


Me gustan las mudanzas, me dan la oportunidad de renovarme, de elegir qué cosas quiero llevarme y qué cosas quiero dejar en el pasado(aunque a veces me cueste un poco desprenderme de él).

Cada cierto tiempo, los espacios llegan a asfixiar, a saturar y necesitas un cambio. Era una demanda que alivianó lo que pudo ser un cambio mayor, y a mi entender, una decisión precipitada de la que tal vez estuviera hablando ahora con algo de tristeza.

Sin embargo estas cosas tienen onda expansiva. Todo empezó con un inocente cambio de piso y de lugar, que se fue extendiendo a la vida personal y terminará en el hogar (tal y como se están dando las cosas).

Digamos que en lo personal, me “mude” del espacio común con algunas personas y aparecí en otros con personas nuevas. Hasta ahora el cambio me ha hecho bien, pero el proceso de desprendimiento en algunos casos ha sido culposo y doloroso. Abandonar una forma de vida no es, como podría creerse, un proceso individual. Arrastra a otros, que a veces no son considerados ni al principio ni al final. Lo siento, es un egoísmo necesario.

Ahora veremos como funciona el tema de la mudanza familiar. Alguien comentó porque seguí viviendo con mis padres a los 28 años, pues le responderé que esas son cosas del Orinoco. Cuando tenga una explicación sensata y digerible, posiblemente la comparta, pero no tengo una idea clara al respecto.

Aparentemente eso cambiará para inicios del próximo año. Veremos

sábado, octubre 04, 2008

Había una vez....
El cuento más corto y más bonito que has leído en tu vida.

Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella.
El chico dijo 'no'.

Y la muchacha vivió feliz para siempre,
Sin lavar, Laundry
sin cocinar, Cooking Dinner
sin planchar para nadie, Ironing
saliendo con sus amigas, Ladies Night Bachelorette Party
tirándose al que le daba la gana, Couple In Bed
gastando su dinero en si misma, Shopping Spree
y sin trabajar para ninguno, Shopping 2

FIN

...El problema es que de chiquitas, NO nos contaban estos cuentos....
Y... ¡NOS JODIERON CON EL MALDITO PRINCIPE AZUL!

P.D.: Acabo de recibir esto por correo y francamente merece compartirse. Dedicado a mis mejores amigas solteras :)

domingo, septiembre 21, 2008

Sobre lanzamientos locales...

Una de las cosas que más me gusta de mi chamba es estar en la preparación para el lanzamiento de un producto. Es una gestación en todo el sentido de la palabra con antojos, fobias, náuseas, dolores de cabeza y por supuesto mucha ilusión y expectativa. Pero por sobre todas las cosas es un proceso feliz.

Del otro lado, es maravilloso ver también a los hijos ajenos: los lanzamientos de otros (productos, agencias, clientes). Es como ver a los hijos de tus amigos y emocionarte con la alegría de ellos. Claro que, a diferencia de los productos y las estrategias, los niños siempre son perfectos.

El último lanzamiento que presenciamos en señal abierta fue el de SOBE life, que a mi entender prometía; pero ahora no estoy tan segura de su exito/ efectividad. Una vocesita en mi interior me susurra que tal vez este post me traiga problemas más adelante. Pero vale! Hoy no la voy a escuchar.

La expectativa inicial generada por el lagarto calato me pareció alucinante, a pesar de ser uno de esos recursos que nada tiene que ver con los atributos o beneficios del producto, pero que con un poco de trabajo estético (tanto en guión como en imágenes) se transforma en algo atractivo.

Mi padre, cuyo desinterés en los temas publicitarios lo convierte para efectos prácticos en uno de mis principales referentes en cuanto a crítica de spots, me sorprendió recordando casi al milímetro el texto de la llamada telefónica de este comercial (que lamentablemente no pude conseguir en su versión en español).



Como campaña de intriga funcionó, a mi modesto entender.

Al ver la dirección en la web para Perú durante los últimos segundos del spot, reservé algunos minutos de “ocio-creativo” en la ofis para darle la visita correspondiente. En lo personal me gustó más la versión global que la nacional. Vaya que en un medio como Internet no era muy difícil ver la página madre y descubrir todas las secuencias de la “historia del lagarto” en el back-stage de las grabaciones de los comerciales con la super-modelo.

Como era de imaginar, la web original era mejor en todo sentido: más completa, más rápida, mejor diseñada, con más aplicaciones, etc, etc. No voy a negar que las adaptaciones tienen su encanto local. Esa foto del Puma Carranza con cabellera rubia es demasiado graciosa. Pero lo que más llamó la atención era este tributo a Thriller que me pareció buenísimo.



Entonces pensé que ese sería el spot de lanzamiento y me parecía que le daba un buen cierre a lo ya presentado. Un tema famoso, pegajoso, que tenía como diferencial al lagarto y a la super modelo. Fórmula cerrada.

Menuda fue mi sorpresa cuando el día de la aparición pública del controversial desnudo encontré este.



O sea ¿on the beach? No es que tenga algo en contra de Santana (todo lo contrario), pero teniendo el precedente anterior. Me parece que no se colmaron las expectativas. El 25 aniversario del video más exitoso de los 80, es lo menos despreciable para un lanzamiento. Obviamente, hay toda una secuencia también heredada de la estrategia madre, pero siempre estaré a favor de un replanteamiento local.

Ahora, si pasamos al producto hay otro tema. Entre la gente que conozco (aún no tengo datos de ventas y/o impacto publicitario) soy de las pocas a las que les gusta. El más arriesgado me dijo “esto a sabe a dextrosa” :S Mi limitada muestra no me permite generalizar, pero si no tenemos de publicidad y de producto…. No sé.

Como siempre digo: veremos pes

viernes, julio 25, 2008

Feliz 28!!!

Aunque en este caso se felicitan los 28 julios.

Por alguna extraña razón, estuve esperando con mucha expectativa el último cumpleaños, que curiosamente pasó completamente distinto a todos los otros. Trabajé el día completo y no hubo una mayor celebración; y por esas jugadas del destino, todas las "celebraciones" no coincidieron con el día exacto.

El sábado, entre la llegada de Cajamarca y la salida a Trujillo, salí a almorzar con los chicos del guetto y algunos amigos más. El almuerzo organizado por la gentita conectosa fue el martes, ya que reunía también a otros dos cumpleañeros. Entre tanto jaleo, tampoco tenía ánimo para una celebración muy grande y prolongada. Además que tampoco contaba con un viernes o sábado propicio para ello.

El día estuvo lleno de detalles... desde HCH que me llevó sin querer (o planear) desde la puerta de mi casa hasta la oficina cuando necesitaba un urgente "aventón" para no llegar retrasada a la reunión que teníamos programada con él a las 9am, la super engreída en el corte y café a la hora del almuerzo (en la que hubo cualquier cosa, menos almuerzo) y la sensación del cambio de look.

Pero el detalle maestro se lo llevaron Rubiani y Eduardo que me enviaron una cajita de rosas a la oficina. Sencillas, discretas, sin tanto "barullo" y principalmente por ello preciosas y significativas.

Estuve piña con el teléfono. No pude contestar las llamadas de la Jara, Pili, Karen, la tía Rebecca. O estaba en la ducha, en reunión, o en la pelu con las uñas recién pintadas. Sorry :S

La noche terminó con una reuna de nenas solteras que resultó de lo más divertida e instructiva. Fue una idea interesante, juntar a cuatro amigas mías que nunca se habían visto la una a la otra, pero que de hecho tenían mucho en común (además de mi amistad incondicional, por supuesto).

Finalmente, el glorioso día libre que fue aprovechado para dormir todo el día, alistar la maleta y ultimar detalles para el viaje de fiestas patrias.

Sencillamente... riquísimo. Gracias a todos.

sábado, junio 28, 2008

¿Qué pasó después de las cumbres?

De todo.

De acuerdo a mis planes, descansé todo el fin de semana luego de mi operación. Desde mi camita (lap top y tv) pude seguir con cierto afán lo que sucedía en el AL-CUE “mientras descansaba”. Me dio bastante gusto que la dichosa cumbre saliera bastante bien, en varios sentidos, aunque con el lamentable accidente de la policía femenina. De alguna manera, sentí que las molestias previas valieron la pena. Bien por eso.

El sábado siguiente me quitaron el parche que tenía en a nariz y el domingo me sentía lo suficientemente bien como para volver a mi rutina (clases y chamba por lo menos, gym not yet).

El lunes 19 volví a la chamba, con ganas de conquistar el mundo. Tenía un par de proyectos que arrancaban esta semana, otros dos que están esperando el disparo de partida y un par de presentaciones. Había contado con el apoyo de Giselle, una de las lindas practicantes, durante el miércoles de mi operación, así que todo estaba encaminado.

La semana transcurrió según lo esperado. Cositas por coordinar aquí, capacitaciones allá, problemillas por resolver, informes que preparar. La nota emocionante la puso Pancho con un datazo para pasear por Fiestas Patrias.

El martes estuve un poco fastidiada porque me empezaron a molestar las plaquitas (casi imperceptibles a la vista) que habían dejado en mi naricita (como parte del proceso de recuperación) a los lados del tabique. Resulta que conforme bajaba la hinchazón y mi nariz adoptaba sus dimensiones habituales, las plaquitas empezaban a lastimar la parte interior.

Eso fue soportable martes y miércoles, incluso ese día ya parecía que la espera hasta el jueves (día programado para retirar las plaquitas) no costaría tanto. De pronto, e irónicamente mientras la Peches comentaba lo mejorada que me había visto durante el día, de pronto sentí que algo no estaba bien (como diría Tula “oops… problemas”) y mi nariz empezó a sangrar.

Lo que al principio me hizo pensar en que podría aprovechar el incidente para acelerar el retiro de las “benditas” plaquitas fue, además de ello, horas de sangrado que parecía controlado por momentos y que luego se volvía desbordante.

El episodio llevó a mis padres a la clínica, los biológicos y HCH, tuvo a Natalia como conductora de ambulancias alrededor del golf y a la Peches fungiendo de jefa de enfermeras como si se tratara de una locación. Nadie me quitará jamás el recuerdo de la Peches dirigiendo médicos y enfermeras mientras yo apenas y me podía reír porque tenía la nariz ocupada (si, si, solo yo me puedo reír en medio de ese tipo de situaciones).

En líneas generales el tema era tal como lo sospechaba: la plaquita lastimó internamente mi nariz. Lo que no sospechaba es que cuando se te revienta un vasito nasal puedes estar casi tres horas perdiendo sangre en una clínica. No puedo negar que después de la segunda hora ya me estaba empezando a asustar y, por qué no, a desesperar.

Pero...¿Por qué estuve tanto tiempo así? Pues… porque por alguna política médica un “artista” no puede tocar el trabajo de otro. Según me explicaron, más que por un tema de reconocimiento a la autoría intelectual, es porque cada cirujano recuerda dónde puso los puntos y dónde acomodó lo que tuvo que acomodar. Y bueno, mi pobre otorrino estaba también con una lesión post operatoria, por lo que le costó llegar en menos tiempo hasta emergencia de la clínica ese día.

Obviamente, de vuelta a la cama. Pasé la noche en la clínica y luego regresé a mi casa a descansar unos días más. ESOS SI fueron catastróficos. Producto de la cantidad de sangre que había perdido, me sentía más débil que nunca. Ya mi familia no estaba en casa porque ¡vale! ya no habían feriados. Y por supuesto, NADA estaba encaminado en la chamba porque no había previsto que no estaría esos días. Sin contar que estaba perdiendo 3 días del curso de inglés (ya había perdido uno el día de la operación y el límite de inasistencias es 5)

Procuré descansar, pero entre que llegar a mi almuerzo me costaba una eternidad y quería hacer las cosas que me tenían preocupada, eso no pudo ser. El día que me quitaron el segundo parche, me dijeron que podía dar una vuelta por la calle, me fui a una misa y terminé mareada.

Volví a la chamba más por deber que poder. Recuerdo que el primer día subía a la pajarera y me daban mareos. No pude controlar al 100% mis proyectos, pero me sentía acompañada. Producto de eso, luego hubieron más problemas de los esperados. Fines de semana completos trabajando. Asumiendo el nuevo cursito nocturno en el INEI. Cumpliendo con las justas con familia y amigos (hubo otro matrimonio infaltable). Lo cual me generó más estrés y todo se fue haciendo más grande como la caída de una bola de nieve.

El pico imagino que estuvo entre la semana pasada y ayer. Qué colapso!!!! Anduve de un humor terrible, un nudo espantoso en la parte baja del cuello y náuseas (ese es síntoma clarísimo de que las cosas no andan bien). Ergo, me quité a mi casa a una sesión ininterrumpida de 13 horas de sueño.

Hoy recién me puedo sentar a contar la historia, y no me refiero solo a digitarla en el teclado, sino también al hecho de poder organizar y verbalizar todas las cosas que estaban pasando por mi cabecita y mi corazoncito. Ahora me declaro oficialmente de regreso.

Todo esto me hace recordar que por coincidencia o lo que sea, Junio siempre es el peor mes del año. Haciendo memoria, los últimos 4 años el mes de Junio siempre fue difícil, por no decir espantoso.

Afortunadamente falta nada para Julio. Se activan varias cositas interesantes y empieza la cuenta regresiva para el ansiado cumpleaños número 28 ;).
Faltan 26 días….

martes, abril 29, 2008

El león rojo me vuelve a llamar

Hace días que estoy con ganas de ir al cine. La semana pasada no encontré con quién ir. Suele pasar que hay cruces horarios con algunos amig@s. Si no es la chamba, son las maestrías, l@s novi@s, cumpleaños, otros compromisos sociales, etc.

El sábado estuve más cerca de cumplir mi cometido. Ya me había resignado a ir sola, a pesar de que tenía la intención de no hacer sola, las cosas que podría hacer acompañada. Mi exceso de independencia, generada más por circunstancia que por determinación, ya me estaba llevando a extremos. Es que uno no debe hacer el 90% de las cosas sola.

Fui a la oficna en la tarde y pensé quedarme hasta las 7pm. Afortunadamente terminé mi pendiente a las 5pm y tenía practicamente la tarde del libre; sin embargo no encontré función de la peli que quería y terminé en kasatomada....

Ayer lo volví a intentar. Casi me pareció que iría con Soraya... hasta que me plantó pocos minutos antes de la hora de salida. Entonces decidí quedarmen unos minutos más en la oficina.

Salí a las 7:30 y me fui al Alcazar. Esperaba encontrar función para "P.D. Te amo". Aunque si hubiera estado en cartelera veía Cloverfield (se me ha despertado el gusto por las "destrucciones" cinematográficas)

Menuda fue mi sorpresa cuando vi varias caras conocidas de chambas anteriores y algunos de mis clientes (de los cuáles -muy mala yo- no recordaba el nombre). Es común que uno vea gente conocida en el cine ¿pero todos relacionados con la chamba?

Hasta que me topé con el cartelito rojo (que había visto el sábado y no había recibido mucho de mi atención) que le dio una explicación a todo: Era la presentación de los ganadores del Cannes Lions 2007.

En ese momento agradecí estar sola (y que hubieran entradas disponibles) bueno pues, como no podía desairar al destino ni al león rojo, entré.

Comparto con ustedes mis piezas (publicitarias) favoritas del reel que nos presentaron ayer.

SHARAPOVA NIKE


IMPULSE - ROMANTICISMO


AXE - CHOQUES (por que el sexo siempre vende)


MAC VS. PC




martes, marzo 04, 2008

Anécdota 2 ¿Buscando a Romy?

El martes recién pude sentarme, prender mi lap top y revisar un poco como se habían movido las cosas por el mundo durante mi reposo. Léase, ver los correos de la chamba, los personales, dar un vistazo a los diarios y a uno que otro blog informativo.

En mi bandeja personal encontré un correo de Pancho que me decía "¿Has visto tu foto en El Comercio? Revisa la página A15"

Ni corta, ni perezosa llegué a la edición impresa colgada en Internet de ese día del decano de la prensa nacional. Me intrigaba en sobre manera por qué motivo, razón o circunstancia había podido salir en El Comercio.


¿Qué habré hecho? - me preguntaba
¿Dónde me habrán encontrado?
Seguro es un ampay!
No! El Comercio no hace ampays.
Seguro alguien me hizo una broma y me puso al costado de las oraciones a San Judas Tadeo.

Mil incógnitas pasaron por mi mente.

Encontré esto:

Aaaaahhhhhhhhhhhhhh.....
Ahora el asunto tenía más sentido.
Obviamente emprendí la travesía de ubicarme, me causó gracia y me olvidé del asunto.

Sin embargo...

El día viernes uno de los practicantes de la chamba me dice en la puerta a la hora de salida "He dejado en tu escritorio un regalito"

Caray! Qué ganas tiene el mundo de jugar a las incógnitas. Subí corriendo a la pajarera y encontré la foto recortadita sobre mi escritorio con la infaltable promoción previa a todos mis compañeritos de carpeta.

Y todos empezaron a jugar "Buscando a Romy".
Bueno... así es la pajarera ¿qué le vamos a hacer?. Dejé la foto en mi corcho y me quité a la celebración del Aniversario Conectoso.

Pero ayer, la presencia de la fotito llegó a categoría bochorno: Todas las personas que se reunieron conmigo en mi oficina por alguna razón empezaban con el rollo:
Ah! Corriste la 10K de Nike
A ver, a ver... déjame encontrarte
El "jueguito" tenía éxito.

Pero cuando llegamos a cinco personas tomé la sabia decisión de llevarme el recorte a mi casa. Plooooop! No pues! Dónde esta la seriedad en el centro laboral!!! (En realidad me abochorné... jaja)

Así que se los dejo por si ustedes quieren jugar y espero no sentirme tan abochornada. Después de todo... no espero seriedad en mi blog (ni en mi chamba tampoco, pero ya ustedes saben cómo me pongo)

jueves, febrero 28, 2008

Luna, luna, luna….

Hace algún tiempo, alguien me floreó acerca de la influencia que tenía la luna en sus ciclos anímicos. Para alguien que recibe su biorritmo y horóscopo diariamente como yo, esto no debería ser algo tan lejano e increíble, sin embargo me resistía a creer que fuera tan determinante en la vida de cualquiera.

No se si lo usaba como excusa o algo así, el tema es que la luna llena lo volvía retraído o más centrado en sus cosas que de costumbre. A mi no me generaba ningún problema y sencillamente lo dejaba ser. No me hacía problemas.


Este personaje tuvo la precisión (no sé si buena o mala) de enviarme un mensaje cerca de la 1pm del miércoles 20, día del dichoso eclipse lunar, del cual había tenido noticias tan solo horas antes.

“Provecho con el eclipse lunar, mi estimada bruja”, decía.

En ese preciso instante sentía que mi semana estaba marchando definitivamente mal. Si bien estaba con una carga considerable de chamba, en esta ocasión estaba particularmente malhumorada. Cosa poco usual en mí, que solía ser de lo más conciliadora y soluciona-problemas, sobretodo en la oficina. Me encontraba de lo más irritable.

Ahora que lo pienso, hubo un día hace un par de semanas donde se dio un problema de origen de mal humor, analógico al huevo y la gallina, en este caso, la chamba o la casa.

No se si se debía a que aún no consigo malevojato, o que llevo casi un mes sin salir de Lima el fin de semana (algunos en la oficina, por cierto – y no hay cosa que más deteste en el mundo que sacrificar mis fines de semana del verano).

Tampoco me queda muy claro si el origen tiene que ver con la cantidad inusual de problemas en mis proyectos, algunos porque se me pasó un detallote, o porque una serie de pequeños detalles se les pasaron a otras personas (algunas por inexperiencia y a otras por simple –y frustrante- desinterés). Tal vez tenga que ver la frustración de un proyecto que involucró mi trabajo de 9 meses por contratar a un mal proveedor.

Pero el show debía continuar y uno de mis grandes “relajantes” es la vida social. Ya había mencionado en un post anterior que las medias escondidas empezaron a saltar de los cajones, y bueno hubieron algunas salidas, celebraciones del día del pisco, gente nueva, gente antigua, etc.

Así terminé en el cumpleaños del 14 de febrero. Plantada por un lado, pero con una ilusioncilla por el otro. Lamentablemente, el exceso de chamba y mi stress desbocado provocaron que no prosperara. Ni modo. (aún escucho a Juanes por eso, ya se me pasará).

En aquel estado de desazón recibí ese mensaje, que de haber llegado en otro día y en otro minuto específico me habría dado tanta carne para rebanar, ofender, destrozar, ridiculizar y prácticamente destruir a su remitente. Pero no.

No corrieron igual suerte otros correos, no tan anónimos y altamente ofensivos que llegaron a mi blog y a mi correo, que sencillamente respondí utilizando, siempre con total finura y de frente, todo el filo de mi espada. No me siento orgullosa de mi reacción, pero tampoco me arrepiento. Mi paciencia tiene un límite y este otro remitente merecía cada una de mis palabras.

Lo anecdótico es que esos correos sirvieron para garantizar que alguna amiga mía abandonara completamente la idea siquiera remota de pelearse conmigo algún día. Don´t worry my dear, yo te quiero, aún (muaaaaajajajaja).

Tal fue mi descontrol con los sucesos alrededor que propuse una salida con este personaje, que aún no se si fue conveniente o no, inteligente o no, pero si altamente catártica. Sobre todo si consideramos que esa misma noche recibí la llamada de mi terapeuta comentándome que estaba enferma y que no tendría la consabida cita de los jueves.

Entonces, no tenía muchas opciones.

Pasamos el eclipse "juntos". No vimos a ninguno de los astros involucrados. Lo positivo es que descubrí algunas cosas que me provocaron bastante tranquilidad, en medio de todo el malabar necesario para mantener el equilibrio de mis otras preocupaciones y minimizaba la sensación de que todo estaba de cabeza.


Finalmente, luego de unos días el cuerpo dijo “STOP”: Domingo 9pm no me podía mover. Me encontraba con una contractura muscular en la espalda que me obligó a pasar dos días en cama y a inyecciones tres días seguidos. Motivo por el cual recién me puedo sentar (porque ni eso podía) a escribir el post respectivo con la esperanza de que todo este maldito ciclo lunar haya llegado a su fin y las cosas se decidan a andar por la viña del señor.

Ya pues lunita...



(solo para recordar buenas épocas universitarias - Fuerza Comunica)

miércoles, febrero 13, 2008

Be my valentine (en cuali-cuanti)

Hace un mes, más o menos, escribía acerca de lo romántico que se vislumbraba el verano. Y es que, aún sin estar emparejada, una no puede negar que el amor está en el aire.

Recuerdo que en ese mismo post, Freddy me sugería revisar mi cajón de ropa interior para ver qué hacía el 14 y prometí que buscaría entre mis medias. La metáfora fue más o menos acertada. Si bien es cierto no busqué, los cajones salieron a mi encuentro, y pude ver aquellas prendas que estuvieron fuera de mi día a día.

En una conversa de gtalk (ese que ya volvió a mi oficina gracias a Dios) recordé un 14 de febrero de hace varios años ya, y luego como quien huevea hice un rápido inventario mental de 14s. No voy a discutir si es comercial, cursi o cliché. Es obvia mi respuesta, pero como me decían por la tarde “la fecha es lo de menos”.

Las estadísticas

Empate.
50% emparejada (o en afanes) 50% solana.
¿Los regalos? Uno solo,

que me hizo abrir los ojos grandotes cuando lo pasaron entre las rejas de de mi casa.
¿Celebraciones? Empate

50% - 50% (indistintamente de si estaba emparejada o no)
¿Buenas celebraciones?

El 50% de las que hubieron fueron sencillamente espectaculares (me quedo sin palabras y tengo una gran sonrisota)

¿Este año? Va a sonar super looser, pero no sé a qué hora saldré de mi trabajo (y mucho menos de qué ánimo)
¿Las propuestas? Una reuna de cumpleaños, un reencuentro y una cita refrescante con el dulcesito que me gusta (tú me entiendes Peches)

Las reflexiones
Pensando en las amistades, no me puedo quejar. Las que conservo, son parte muy especial de mi vida; y las que no, pues se les agradece por los buenos momentos y se les desea lo mejor, pero bien lejos.

De todas maneras tengo que agradecer por mis incondicionales. Esos que me asisten por teléfono, texto, blog y Messenger las 24 horas, los 365 días del año: el Freddy mi terapeuta virtual y la Nina mi compañera de aventuras.

También por la Sis, la Deb, la Uchi, la princess y la Sory (por cierto, feliz cumple!) También por mis hermanitos conectosos, el guetto, las delsurinas, las chicas MAX, las gertrudeanas y por supuesto los primazos (esa gente!). Feliz día pex!

A ti también te saludo y te digo con todo cariño que si quisiera hablar con Dios, no te llamaría por teléfono. Eres importante para mí, aquí a mi costado.

A todos ustedes les dejo un videíto de lo más tierno con un sabio consejo para el verano (y para siempre) que me pasó una de mis amistacitas es último fin de semana.


domingo, febrero 10, 2008

El tema del verano ¿versión nacional?

Generalmente no veo televisión.

El ranking de motivos:
1.- Porque a veces no encuentro un programa de mi interés.
2.- Porque cuando llego a mi casa prefiero hacer cosas en la lap top.
3.- Porque mi cuarto es la única habitación de la casa donde no hay una TV y aún no me animé en ponerle tarjeta de TV a mi malevobaby.

Paradójicamente, las últimas veces que lo hice, la televisión me resultó sumamente instructiva, y hasta gratificante ¿cómo así?

Pues un lunes a las 8pm mientras papá hacía zapping entre "La hora N" y todo lo demás encontré un par de comerciales que testeamos, otro comercial de la competencia, otro que había sido resultado de unos estudios que hicimos y se sintió bien.

Cuando estaba en la universidad imaginé que miraría esos mismos comerciales pensando: yo hice el brief, yo participé en la filmación, yo me bronqueé con el creativo y/o director para que saliera o no saliera tal toma; o en el peor de los casos, yo pauteé ese comercial (esa sí sucedió, yo siempre en el peor de los casos)

Al entrar al rubro de la investigación de mercados, del cual había huido años antes (esa es una historia que no voy a contar hoy), pensé que mi relación con las piezas publicitarias sería casi nula. Me veía más participando de la creación de los productos o de su mejoramiento en fórmulas, empaques, pero de mensajes nada.

Afortunadamente no fue así. Ser la única comunicadora del staff me trajo como ventaja ver un poco más justamente esos temas publicitarios y de medios, gracias a Dios. Aquel lunes me sentí en armonía con el sueño de mis épocas universitarias.

En contraparte, soy una oyente “heavy” de radio.

El ranking de motivos:
1.- Porque me encanta la música (en todos sus géneros)
2.- Porque me dan mucha curiosidad los programas que hay y sobre todo porque me divierto mucho escuchando la participación de la gente.
3.- Porque tengo un radio en mi cuarto, uno en mi celular y por supuesto accedo a señal también a través de la lap top.

Sin embargo, los últimos días como radioescucha no fueron tan reconfortantes.

El motivo: el tema del verano (versión nacional).

Hace poco más de un año, llegó a mis manos (mejor dicho a mi pantalla) aquel enlace de un simpático spot de CTI en Argentina que hacía una irónica referencia a aquel tema pegajoso y sin sentido que todos terminamos bailando en el verano. Imagino que este año podríamos bautizar al embrujo, alguna de Grupo 5 o esa que dice "tú me dejaste caer, pero ella me levantó" (toma mientras!).

El dichoso enlace, creo yo, tenía ya algo más de tiempo en la red, y resultaba bastante divertido. Era toda una hazaña encontrarlo en el cable. Incluso me animé a escribir sobre él.

No fue nada motivante despertar el miércoles, prender la radio como de costumbre y encontrar el estribillo conocido. Lo peor fue volver a casa de mis viejos y encontrar en la pantalla de 23” la adaptación del spot con un nuevo logotipo, nuevas locaciones y nuevos actores, pero una total “fotocopia”.

¿Es qué no hay más nuevas buenas ideas para hacer un comercial?
No lo creo.

¿Por qué tomar un refrito un año después?
Digo, si lo hubiéramos visto el verano pasado o cerca del lanzamiento del original podríamos haber pensado en una campaña regional.

Pero ¿por qué esperar tanto tiempo?

No sé qué razones encontrar para ello y francamente no quiero especular porque mi indignación corre el riesgo de hacerse más fuerte.

No hay duda, siempre prefiero el original. Les dejo el regalito para que comparen.



lunes, febrero 04, 2008

De existencia y pensamiento

Suelo demorarme un poco en asumir las cosas. Para alguno esto puedo ser una completa novedad, porque generalmente no parece; pero es.

A veces pasa mucho tiempo en que la gente me dice ¿es que no te das cuenta que tienes (o no tienes) esto o aquello? Y suelo responder con cara de desentendida ¿Yo? Naaahhhh!

Hace un par de semanas, se dieron una serie de movidas chéveres en Conectalandia. La sis volvió a la pajarera y decidimos almorzar en mi casa, por primera vez en el año. En medio de la conversa, le dije complacida: ¡Quién diría que todo esto iba a pasar! Caí por acá casi sin querer queriendo y mira cómo ahora está todo cool.

De pronto, una pregunta ingenua e infantil atravesó la mesa: “Sis, ¿se podría decir que soy investigadora de mercados?” y me miró con cara de ¡Duuuhhh! (con la misma que me comunicó otra novedad el año pasado, jaja) “El ser determina la conciencia, Marx” dijo con una sonrisa algo irónica.

En lo personal, no le tengo mucho cariño a Marx, pero la frasecita tenía algo de certeza. No pude decir nada más al respecto. Tan solo la seguía mirando con cara de ¿estás hablando en serio? y me quedé con esa incógnita dando vueltas en silencio.

Días después le comentaba mi dilema a un muy querido amigo, que no veía hace tiempo, y entusiasmado por la coincidencia sacó un libro, lo abrió y leyó:

…"el hombre no es lo que es y es lo que no es". Este aparente trabalenguas puede ser razonablemente aclarado: los humanos no somos algo dado previamente de una vez por todas, algo "programado" de antemano, ni siquiera ese "algo" que cada cual pretendemos establecer como nuestra verdadera identidad – nuestra profesión, nuestra nacionalidad, nuestra religión, etc. -, sino que somos lo que no somos, lo que aún no somos o lo que anhelamos ser, nuestra capacidad de inventarnos permanente mente, de transgredir nuestros límites, la capacidad de desmentir lo que previamente hemos sido…” (Las Preguntas de la Vida, Fernando Savater. Pag 152)

La combinación de Hegel con Sartre me dejó algo más tranquila, pero no tanto. Me emocionó la idea de pensar en una reinvención constante, aunque sin negar el hecho de que tus acciones pasadas forman parte de tu historia y dejan marcas en tu personalidad, en tu forma de ver el mundo y en cómo el mundo te ve a ti.

¿la respuesta a mi pregunta?

Pues… supongo que las acciones pasadas dejaron huella y la reinvención actual, así como la perspectiva a futuro marca que por aquí continuará el camino un rato más (sepa Dios cuánto es esto en años, meses y días). Francamente, no sé qué decir. Probablemente ya no tenga nada qué decir, sino simplemente asumir en el pensamiento lo que sucede en el comportamiento, jaja.

En fin, toda esta perorata me hizo recordar que hace tiempo quería publicar esta foto con mis hermanitos Conectosos versión diciembre 2007. ¿no se nos ve lindos?



lunes, enero 07, 2008

De la selva su malevolady

Que tal comienzo de año! Los últimos 15 días se me han pasado tan rápido que casi no puedo creerlo, y para variar ha sucedido de todo.

Me programé para trabajar 26, 27 y 28 (a pesar de que Conecta suspendía sus actividades) para adelantar chamba, pero no la pude terminar. El mismo 28, cual adorable broma de día de los inocentes me mordió un perro (mínimo dizque poodle de una de mis vecinas). A pesar de la cólera (no rabia) que me produjo, creo que fue lo mejor. Mi cerebrito malévolo estaba planeando una bromita muy fea, demasiado cruel; pero preferí decirle a la fresi que el médico me había prohibido viajar a Iquitos cuando ella estaba a punto de trepar al avión y yo me encontraba en la clínica recibiendo el tratamiento del caso.

A pesar de no haber terminado mi informe y con una mordedura en la pierna izquierda, estuve puntualita a las 5am del 29 en el aeropuerto y me quité a los Iquitos. Había prometido que volvería y, bueno pues, había que cumplir. El plan era pasar tres días en un lodge con su ceremonia de ayahuasca más y llegar el 31 para recibir el 2008 en la búsqueda de Kaliente.

El viajecito quedó bastante simpático, full actividades. El paseíto por el Amazonas con su zambullida de por medio (gracias al que me llevé de recuerdo un tullido moretón en el brazo), la observación de animalitos: carlita la caimana, anita la anaconda, pedrito el perezoso, el mono manolito y mechita la tarántula. Además de la visita a los "Yahuas" donde el curaca nos comentó sutilmente que estaba buscando esposas. Plop!

Por supuesto las frases célebres:
  • “Quiero a alguien atrás!” Claudita en la canoa mientras navegábamos de noche sobre la coccha.
  • “Los Yahuas tienen un cuerpazo” Claudita haciendo evidente el flechazo con el curaca.
  • "Somos hermanos" Nuestra compañerita suiza haciendo referencia a su relación con el COLOMBIANO que la acompañaba.

Espero que mis compañeras de viaje completen esto, porque la memoria me falla un poquito, jeje.


De vuelta a Iquitos, Nina y yo recibimos el año nuevo en el malecón, quemamos nuestros muñequitos casi de vudú (mueran malditos!) y brindamos por el 2008. Luego recibí la llamadita de mi familia.

No pude evitar acordarme de las palabras del “pollito”: “No tienes idea de cómo te voy a envidiar el 31 a la medianoche” pero en compensación le traje unos ring tones bien powers.

No pudimos buscar a Kaliente. Creo que Nina estaba un poco preocupada por la minifaldita que me había puesto. Es que hacía su calorcito, ni modo. Así que nos quitamos al Noa. Quedó una nochecita cool!

Al día siguiente ¿qué iba a hacer Romy en la ciudad? Conectarse a Internet, obvio. Así que empecé a resolver y adelantar todo. Los saluditos a los amigos, los planes para el regreso y hasta pendientes de chamba. Lo siento, soy un poquito obsesiva.

Como ya conocía la ciudad no había mucho nuevo por ver, salvo a la familia de Nina que nos recibió de una manera estupenda. Muchas gracias amiga, por eso me encanta de la selva su gente ;)

De regreso a Lima y a la oficina, nuevamente todas las correderas y las celebraciones. Comenzamos con el cumple de Johanna. Tuvimos tortita el jueves y almuerzo marino el viernes con su chelita más. Parece que después del almuerzo de Navidad se nos han pegado las buenas costumbres, jaja.

El primer fin de semana del año super agitado con la celebración nocturna del cumple de Joha, el sábado la reuna con las nenas de Gertrude Hanks, el domingo algo de playita antes de un almuerzo familiar.

Recién hoy siento que empezó de verdad el año (laboralmente hablando). Luego de las vacaciones me “reconecto” en todo sentido. Y como para mantener la tradición (iniciada el año pasado) toy resfriada. Cual resaca de tanta juerga, "as usual"

P.D.: Para más fotos chequear mi jaifai, flickr, facebook y windows live space

martes, diciembre 25, 2007

Más que naciendo, resucitando

Son las 8:30am del 25 de diciembre y yo ya estoy despierta. Al parecer aún mantengo esa costumbre infantil de ser la primera en dar vueltas por la casa de mis padres en cualquier feriado o fiesta de guardar.

Superada la cresta de la ola laboral, que aún tiene un pequeño remanente que me hará estar en la oficina los días laborables de esta semana (claro que super relax), ya estoy mucho más tranquila. Cerramos actividades el jueves y he dormido los últimos tres días, tanto así que ya no se me ocurre qué cosa nueva hacer en casa :S

Los últimos días (para ser exacta el último mes) anduve un tanto obsesa con la chamba. Pasé “n” domingos en la oficina y, “n” mañanas despertando a las 7am y, en lugar de ir al gym, encendiendo a la pequeña “malevobaby” para revisar cuestiones de chamba. Así pasé por encima algunas cosas simpáticas.

El concierto de Soda, al que fui con Freddy y los amigos de la novia y, cuya experiencia está mejor descrita por Chalo (aunque el estuvo en otra zona). Ahora veo que no me equivoqué cuando, muy por los palos, tomé la decisión de ir. Valió la pena. Además que la compañía fue espectacular. Naturalmente, como todos, me encontré con medio Lima, desde compañeros de universidad y aventuras, hasta clientes y proveedores. Fue divertido.

La semana pasada volví al cine después de tiempo y vi una pela con Deb. Meses que no salía con ella ni a comprar caramelos :S Vimos Encantada. Si, si, al estilo Walt Disney (que voy a hacer me gustan las historias con brujas) . Valga la redundancia, me encantó la película. Hace algún tiempo, poco más de un año, una historieta de este tipo habría sido causa de las más profundas náuseas; sin embargo en esta ocasión me resultó impresionantemente ad hoc la metáfora de la puerta de ingreso a un nuevo mundo donde también se puede encontrar la felicidad (jajajaja. ok, ok, prometo dejar las drogas ;))

Lo de la vida social descuidada de la que hablaba en el post anterior probablemente se sintió aludida y se esforzó en demostrarme que solo fue un fin de semana sin suerte. El baileys se acabo a la semana siguiente con gente de la chamba y producto de la navidad vinieron los intercambios, reencuentros y celebraciones.

¿Qué le pedí a Papá Noel? Pues nada. Estaba pensando en hacer una lista, pero decidí dejarla para año nuevo. Más que pedidos, tengo propósitos mil. A pesar de todo, el balance de este año es super positivo en todos los sentidos. Así que más que pedir, me toca agradecer (y jodido).

Anoche con la familia, nos dimos cuenta que cada uno había logrado de verdad cosas importantes que quería hacer. Verlos felices y tranquilos fue el mejor regalo. Aunque me quedó la sensación de que “faltan niños”. Espero que mi hermano Rubén se encargue de la misión para las próximas navidades. Yo paso, aún.

Espero que ustedes también la hayan pasado muy bien en compañía de sus familias y amigos. Desde aquí les envío mis mejores deseos y sentimientos para que Dios los siga iluminando.

Sretan Božić!
(Feliz Navidad!)

martes, diciembre 04, 2007

Cuánta chamba, cuánta fruta.

Se acerca la navidad!!! Se acerca fin de año!!!
Ergo… “se” vino la ola de chamba.

Atrás quedaron los días en los que podía leer con tranquilidad el blog de Ines Temple (que sería premonitorio), en los que me di tiempo para reuniones con las chicas del cole (debo decir de los dos coles), y por supuesto para ir a un concierto de Gianmarco por primera vez, (si, plop!) y (des)entonar “se me olvidó” y “después de mí” (la más despechada, jeje).

De pronto batí mi propio record de chamba (bueno, luego de la carrera tal vez podría dedicarme a otra cosa ¿no?): 10 estudios, focus en simultáneo, días de entrega de informe en simultáneo, 5 horas de sueño diarios, trabajo los sábados, los domingos. Solo me faltó llevar mis tablas de resultados a la peluquería :S

Obviamente a ninguno de los colegas, y a muchos de los no colegas, le parecerá nada del otro mundo. Son cosas que pasan.

De hecho, he tenido tanta chamba que estoy con este post atorado hace varios días. Quise empezarlo el domingo en la mañana, a manera de break en mis labores; pero estaba tan obsesionada (como no lo estaba hace tiempo) que preferí atesorar ese tiempo ¿se imaginan?

Entonces empecé a hacer tantos estudios de cultura corporativa que pude comprender el por qué de muchas cosas que me pasaron hace algunos años y de otras que le pasan a algunos de mis colegas ahora (las cuales lamentablemente no puedo compartir por el momento por un asunto de confidencialidad).

Luego me puse nostálgica (también por la proximidad de las fiestas). Recordé cuánto tiempo ha pasado. Hace un par de semanas, mi facultad cumplía 9 años y en unos días yo cumpliré 5 de egreso. Recordé aquellos años en los que era una estudiante revoltosita que habría podido escribir cosas como éstas (donde espero algún día escriban algo sobre mi, no porque tengan qué rajar, sino porque me gustaría formar parte del objeto del raje - ustedes me entienden). Recordé que tuve una empresa, de la cual queda el recuerdo de la portada de un “suplemento” (siendo eufemísticos) que se comercializa en la av. Wilson, y un RUC por dar de baja. Recordé que el año se pasó y estuve manoseando un tema de tesis que hasta ahora no encuentra el camino, ni el espacio. Recordé que quedan pendientes por resolver para el 2008 y que no pueden pasar de mi cumpleaños número 28, por pura cábala.

En medio de esta vorágine me sorprendió el día del gremio, que casi pasa desapercibido en mi agenda mental (que siempre recuerda las fechas). Curiosamente, el destino quiso que celebrara. Me llevaron a almorzar, por chamba, pero bueno; los días profesionales deberían celebrarse chambeando ¿verdad? Por cierto, feliz día coleguitas!

De hecho he descuidado mi vida social jodido. Eso fue más que evidente el sábado. Salí de la oficina a las 8pm (ya me sentía demasiado loser), me fui a chambear a mi casa (más loser aún) y cuando me di cuenta de que tenía la noche libre, ya no había nadie disponible. Me quedé con el Baileys en la mano, literalmente.

Acabo de encontrar un espacio para escribir y no quería dejar de hacerlo. Se supone que esta semana me alisto para el concierto de soda, que casi no siento. Ya no jaaaaaaaaalo.

martes, noviembre 06, 2007

Molesta a cinco días de la carrera
Hoy estoy particularmente molesta, cosa extraña en mí.
YO NO ME MOLESTO.

O sea, puedo estar de mal humor, más engreída que de costumbre, tal vez algo antipática, pero ¿molesta? Es muy raro.

Motivos no me faltan. Tuvimos algunos problemas en el trabajo con unas cosas que no salieron, y como nunca me vi en la necesidad de “cuadrar” gente. Cosa que no suelo hacer, porque siempre busco hasta el último punto de conciliación, pero cuando pierdo la paciencia: LA PIERDO DE VERDAD.

Encima se me juntaron problemas personales del mismo calibre. En conclusión: LEER CON PRECAUCION!

Halloween fue extraño, por segundo año consecutivo. La sis y yo conseguimos esos disfraces maravillosos. Salimos a la fiesta, pero luego terminamos en el Eka tomando nuestra única chela del mes. Allí fue que vimos a Renato Cisneros y recordé que debía escribir el post anterior, jeje.

Peculiar manera de celebrar mi segundo cumpleaños. Por cierto, gracias a todos los que se acordaron ;)

El jueves me lo pasé enganchada a Internet. Buscando cosas, revisando cuentas, chateando y lo más importante: comprando los pasajes para mi destino en año nuevo. Haciendo plancitos para una aventurilla que promete. Pero hubieron algunos malos entendidos al respecto. Mmmmffff.

El viernes, mi día libre, me quedé dormida y no pude empezar con la búsqueda de depa. Solo tuve parte de la tarde para hacer unas compras para mi nuevo cell y unos trámites. De pronto una llamada de la chamba, diciendo que un cronograma no se iba a poder cumplir. Grrr.

Aún así, me fui con la sis y su bicho a completar 10k al pentagonito. Lo hicimos!!!

Entonces me llamó mi tía-prima y quedamos para tomar salir. Me recogió, fuimos a su casa, y aproveché para ducharme y cambiarme. Linda velada en San Antonio con ensaladita y juguito. La nena me deja en la puerta de mi casa. Doy cinco pasos y escucho una super frenada y sonido realmente aparatoso. Salí en automático hacia la esquina. Mi tía-prima había chocado. Ella, y su auto, estaban bien; pero el otro auto terminó estrellado en un árbol. Afortunadamente, sin heridos; pero terminamos haciendo todo el trámite a las 2am. Zzzzzz….

El sábado, mañana de gym maravillosa. Clase de baile nuevamente y la novedad la puso la clase de yoga. Cool! Aproveché la tarde para dar un recorrido por los mercadillos de la ciudad. De vez en cuando, se convierte en una actividad interesante.

Tenía que comprar unos complementos para mi Malevobaby. Así conocí COMPUPLAZA, ese centro comercial que está al frente del clásico “Galerías Wilson” y que se lo llevó de encuentro. A juzgar por la fachada no daba ni medio sol por el sitio, pero terminó sorprendiéndome. Definitivamente, las apariencias engañan.

Luego me fui a caminar al mercadillo de Jesús María. Tiempo que no andaba por allá, desde mis vacaciones de junio, creo. Eso me hizo pensar en que mi radio de acción se está limitando :S

El sábado tuve que dormir temprano, ya que había entrenamiento, el último. Pero mi madre tocó la puerta y cual Eva me tentó con un pedido del Pardo’s y no me medí. Como resultado a la mañana siguiente me sentía super pesada para correr. Malazo. A pesar de todo, terminamos la carrera.

La tarde se destinó a una reuna familiar por la que tuve que cancelar varios cafecitos. La noticia detonante llegó a las 6pm: Analía se había lesionado, tenía pendiente una visita a la clínica a la mañana siguiente. Allí le dijeron que debía guardar reposo absoluto por una semana, ergo, la nena no corre el domingo. Creo que allí me entró un poco la colerita. Pensaba en ese pan que en la puerta del horno se nos quema. Ni modo, sis, correremos por ti. Mejórate pronto.

Finalmente el remate lo pusieron los problemas en la oficina que describía al inicio.

No me gusta pelearme con la gente!!!!
No me gusta perder la paciencia!!!
Me estresa!!!
Odio estresarme!!!
Y solo faltan cinco días!!!

lunes, octubre 29, 2007

Semana 2: Buscando más energía

Es gracioso, como luego de la flexibilización de mi lista de propósitos me terminé ajustando más al plan original. Esta semana he dormido casi la mitad de la semana a las 10:30pm. Con excepción del jueves que me fui al cine, el viernes que terminé tomando gaseosa en el rincón cervecero, el sábado que pasé la noche en casa de Analía y el domingo escribiendo este post.

“La ciencia de los sueños” resultó buenísima. Divertida e interesante. Altamente recomendable. Me gustó tanto que lo primero que quise hacer al llegar a mi casa fue acostarme para ver si tenía buena suerte aquella noche y mi subconsciente se portaba con alguna simpática proyección. Mejor si era con Gael García ¿no?

Lo del rincón cervecero, fue una excepción que haría por ver a amigos que no veía hace tiempo. Paradójicamente, los que fueron son los que casi siempre veo. Igual la pasé bien. Intentamos llegar a la inauguración de la semana de Lima (con el encargo de saludar a Dina Páucar), pero no tuvimos éxito; y como la noche aún no estaba perdida fuimos a disfrutar de la vida nocturna en Lima centro.

Esta semana tuve una avalancha de estudios que casi comprometen mis sacro-santos entrenamientos. Afortunadamente, al final encontré tiempo para hacer todo, sobretodo por una postergaciones estratégicas. Además, ya no tuve problemas con la hora de levantarse, solo era cuestión de re-acostumbrarse. El fin de semana también estuvo lleno de imprevistos, pero igual saqué tiempo y energía de quién sabe dónde.

Desperté puntualmente el sábado para llegar a mi clase de spinning y colarme luego a la clase de baile, otra vez. Creo que, mientras no salga a bailar los fines de semana, ya encontré un divertido y efectivo reemplazo temporal.

En la tarde terminé visitando las tiendas de Susuki, Hyundai, Toyota y Kia.
Buscando auto. Así como leen.

Si bien el carro no es mío, se que pasaré momentos muy chéveres en él. Entonces, había que buscarlo con cariño. Con el mismo con el que empezaremos a buscar mi nueva casita. Parece que se inició la temporada de cosas nuevas: empezamos con el nuevo cell, ya estamos planeando del viajecito de año nuevo, y segun parece se vienen más novedades. Interesante.

Pasé la noche con la sis en San Borja, ya que de otra manera no llegaba a mi tercer entrenamiento para la 10K. Esta vez era en La Molina. Fue una ruta corta, pero intensa; 3.5km que se sintieron como 7. Por primera vez en todos los entrenamientos sentí que no la hacía, pero por allí encontré algo de fuerza para terminarla. Igual en este momento me duele hasta la vida.

No contenta con el entrenamiento, se presentó una inesperada oportunidad para ir a la procesión y me apunté sin pensarlo dos veces. Esta vez fui con Rubén y con Kike. La nota anedótica la puso la banderora que encontramos en la puerta de la DIRINCRI en la Av. España: “La Policía nacional OS da la bienvenida”. Hostia! Eso sonó como traído de la Madre Patria!!! Curiosamente luego salí con una amiga recién llegada de la península. Ironías de la vida.

En líneas generales, la historia anda agitada, bien pero agitada. Lo único que me tiene un poco pensativa es un pequeño malentendido personal, que quisiera resolver pronto y no tengo la menor idea de cómo hacerlo. O sea en qué momento decir y qué palabras exactas usar. Supongo que cuando llegue el momento, me iluminaré. Ojalá.

viernes, septiembre 21, 2007

Recordando “choques y fugas”

Ahora en silencio voy recordando algunas cosas de la semana.

El lunes volví a la oficina después de vacaciones breves, una semana. La idea fue retomar la tesis, si si otra vez la interminable tesis; pero otra vez, tampoco se pudo. Una tentativa de desconexión, trámites internacionales, cosas de mujeres y un síndrome depresivo bravazo fueron los causantes.

La semana antepasada estuve en Puno. No me congelé tanto como me dijeron y tampoco fue tan complicado como me advirtieron; pero el vuelo de ida si me tuvo un poco ansiosa, por un retraso en la salida y por la aerolínea con la que cruzaría los Andes.

La estadía fue agitada e intensa. Estuve 24 horas exactas entre Juliaca y Puno, resolviendo problemas, recibiendo indicaciones desde Lima, dando algunas otras relacionadas con mis pendientes de vacaciones, todo contra el tiempo. Casi sin comer, sin descansar y con el ligero impacto de la altura. En fin, esas eran las condiciones y todos aceptamos.

Me quedé con la miel en los labios y tengo pendiente volver.
Puno Pone!

El motivo: tenía que llegar el viernes 7 a Lima para ir a la fiesta de la Virgen y de la Cruz de Cocachacra. Mi familia participaba en un evento particular esa medianoche y yo tenía que estar allí como sea. Así fue, pero no duré mucho. Para el sábado en la tarde ya estaba en Lima.

Lo anecdótico fue que conocí a un psicólogo mexicano con maestría en Zabreb radicado en Arizona, donde trabaja para una agencia de publicidad, y a pesar de que anduvimos conversando de lo más animados y teníamos bastante cositas que compartir no fui ni tantito capaz de pedirle el correo electrónico. El se devolvía en 10 horas a los yunaites. Hubiera sido más fácil darle una tarjeta, pero ¿quién lleva una tarjeta de presentación a Cocachacra? En fin.

A mi regreso, mi pequeña tabitha, lap top sin nombre entonces, colapsó. Un virus malo la contaminó y anduve buscando doctor para lap tops bebe sábado por la noche. También estuvimos buscando paqueques con Deb, y encontramos unos muy malos (no diré el nombre del café, pero es uno que se encuentra en el parque Kennedy).

Mi pequeña durmió fuera de casa, así que pasé por ella el domingo. Almorcé con Draven mientras esperábamos su retorno a mis brazos, nos pedimos aquel combo enorme de kfc que viene con tres leches y casi lo terminamos (q bestias!). Una conversa chévere con harto desahogo. Bien ahí.

Claro, ahora que sigo recordando, bauticé ese fin de semana como el de los “choques y fuga”. Si prestamos atención hice varias cosas, pero todas de un ratito, intenso pero luego me quité, jajaja.

Esos extraños mensajes del destino. Igual esperaré en silencio, quizá pueda luego hasta cantar.
Quiero hablar….

Amanecí sin voz. Pedí un día de silencio porque tenía que honrar el recuerdo, pero mamá naturaleza se la tomó con ganas y me dio dos. Siempre generosa conmigo. Hoy no se me escucha ni un miserable decibel.

Reconocí lo dependiente que soy de mis palabras. No pude tomar un taxi, hacer una sola pregunta durante mi capacitación, responder una sola llamada de la oficina, hacer las coordinaciones de siempre, ni decir una “frase célebre”o jugarle bromas a la gente de la pajarera, tampoco ordenar mi almuerzo y mucho menos decir qué me dolía para que me pudieran decir qué podía tomar.

Así eche mano de varios correos electrónicos para facilitarme la única comunicación posible desde que nos bloquearon el Messenger. Muy pocos respondieron, seguro porque últimamente mi servidor es un desastre, pero igual se agradece. La ingeniosa salida no fue tan efectiva. De pronto escuchaba “chicas, una pregunta” y yo no podía responder más que con señas y me quedaba con tanta info por soltar. Demasiado frustrante.

La idea de los post its se acabó cuando me tomaron demasiado tiempo y me perdía la ilación del tema y sobretodo la oportunidad. Algo deprimida salí a almorzar con la sis. Ambas necesitábamos nuestro baño de “Magma”. Y vaya que nos reanimó, jajaja.

Hacia la tarde decidí concentrarme al 100% en mi informe. Sin ocio creativo. Mi misión era el informe. Finalmente, para eso enrumbé a la oficina hoy. Y a eso me dedique. En realidad fui a trabajar porque el deber llama y porque soy una masoquista completa. La garganta me dolió todo el día. Pero incluso el dolor era soportable. Lo que hasta ahora no aguanto es no poder hablar.

Al final del día una llamada al cell, de las pocas que pude contestar (más por la necesidad que por la capacidad). Era mi madre. Por fin con la gran receta que aliviaría mis males y la promesa de una inyección que me dejaría como nueva para mañana.


Casi a la 1am, el gran remedio no llega y creo que por hoy no lo hará. Ni modo. Querida clínica, allí nos vemos.

jueves, agosto 30, 2007

Despiértame cuando pase el temblor

Buscando retomar el ritmo, las últimas semanas se la dediqué al trabajo. Luego de que la terapeuta me dijera que prácticamente soy una nazi conmigo misma (lo cual no sé dónde escuché antes), decidí concentrarme en el trabajo que me estaba brindando un buen espacio para canalizar mi energía.

Todo iba espectacular, cogiendo un ritmo de clase de spinning después de red bull. La semana tenía ese frío intenso, que disfruto desde pequeña; hasta que apareció ese extraño sol. Demasiado calenturiento, demasiado feliz. Algunos incautos hasta se habían puesto de buen humor. Yo no entendía qué se podía celebrar.

La tarde del miércoles fue bastante divertida en la pajarera: hubo sesión de fotos. Todos hicieron gala de lo nerviosos que se pueden sentir frente a una cámara, a pesar de que solo yo estuviera detrás. Estaba empezando con mis nuevos bebés (proyectos) y decidí hacer un alto para bajar las revoluciones. Abrí ese correo que vi en mi bandeja un rato antes y decidí dejar para después, solo para no malhumorarme. Decidí responder por última vez, pero no terminé.

La interrupción de una compañera fue el inicio de los casi dos minutos más largos, extraños y alucinantes de mi vida. De hecho, todos estamos acostumbrados al shake it shake it, pero también sabemos que más de 20 o 30 segundos no dura. Por eso hasta atinamos a seguir correctamente las instrucciones de defensa civil que acumulamos desde el colegio.

Tercer piso de la casa del fondo. Allí está la pajarera. Tres de ocho estábamos presentes, quienes luego de reflexiones periódicas íbamos avanzando poco a poco hacia la puerta. Primero decidir salir de la oficina, luego bajar al segundo piso, de un marco de puerta a otro; hasta que viendo que la cosa continuaba decidimos enrumbar hacia la calle.

La calle fue otro episodio. Treinta personas en medio de la pista formando el círculo de seguridad, también heredado de la época escolar; solo que algunas, presas del pánico, empezaron a gritar y llorar. De hecho, no era para menos. Una vez afuera tampoco había ninguna seguridad. La tierra se seguía moviendo, los postes, los árboles, los cables de luz y teléfono. Y no acababa. De pronto el dichoso resplandor, que no vi sino hasta ayer en youtube. Qué cosa tan impresionante!

En un momento, se cruzaron por mi mente imágenes de mi familia, y gente muy cercana. Sinceramente pensé: “uy caray, ya fuimos”. Gracias a Dios tranquila. Tal vez porque trato de no dejar pendientes y hacer todo lo que se me permite.

Cuando el asunto terminó y todos nos empezamos a recuperar del super susto, la primera reacción fue usar el teléfono, pero SE CAYÓ LA SEÑAL. Eso fue malazo. Sabía que todos estaban bien, pero no tenía idea de dónde. Algo de fe de bruja.

Poco a poco fueron apareciendo y con ello reduciéndose la angustia, pero no por ello la tranquilidad. El maretazo y las réplicas no me dejaron dormir, incluso no lo hacen hasta ahora. Además de las noticias del resto del país. De Pisco, Chincha, Pucallpa, Huancayo, Piura, Arequipa, Huancavelica. Todo era demasiado confuso y lo único que quería, como todo el mundo, era estar con la gente que quiero.

Obviamente, al enterarme de todo y en especial de quiénes se habían llevado la peor parte, era momento de reaccionar. Como siempre, fue más fácil concentrarse en “el otro” y hacer lo que se pudiera; incluso recordar a aquellos parientes lejanos que me heredaron el tono de piel y el ritmo en las venas. Había que portarse a la altura.

Debo reconocer que no solo se movió la tierra. A partir de eso, las personas se sacudieron y me mostraron diversas reacciones, algunas muy atinadas (que agradezco) y otras no tanto. De pronto te das cuenta hacia dónde te lleva la brújula. Quién está, quien no. Oh Dios! Los top of mind son tan importantes. Altamente instructivo.

Pero la vida continúa, aunque suene incomprensible. Llegó el tiempo de retomar la “rutina” e incorporar las nuevas variantes. Una de ellas, la presencia de mi hermano, que luego de dos años en Arequipa, se muda al cuarto del costado. Pocos días después del terremoto, le mostraba algunos de los videos en la página de El Comercio. No podía evitar que se me cayeran las lágrimas.

Suelo ser fuerte, de hecho me sorprendí de lo bien que reaccioné; pero recordar esas sensaciones fue demasiado heavy (considerando además que ando sensible por otros temas).

Ahora ando buscando algo de tranquilidad en muchas visitas al Starbucks que espero no se reflejen en una adicción más, porque nada en exceso es saludable.