miércoles, febrero 13, 2008

Be my valentine (en cuali-cuanti)

Hace un mes, más o menos, escribía acerca de lo romántico que se vislumbraba el verano. Y es que, aún sin estar emparejada, una no puede negar que el amor está en el aire.

Recuerdo que en ese mismo post, Freddy me sugería revisar mi cajón de ropa interior para ver qué hacía el 14 y prometí que buscaría entre mis medias. La metáfora fue más o menos acertada. Si bien es cierto no busqué, los cajones salieron a mi encuentro, y pude ver aquellas prendas que estuvieron fuera de mi día a día.

En una conversa de gtalk (ese que ya volvió a mi oficina gracias a Dios) recordé un 14 de febrero de hace varios años ya, y luego como quien huevea hice un rápido inventario mental de 14s. No voy a discutir si es comercial, cursi o cliché. Es obvia mi respuesta, pero como me decían por la tarde “la fecha es lo de menos”.

Las estadísticas

Empate.
50% emparejada (o en afanes) 50% solana.
¿Los regalos? Uno solo,

que me hizo abrir los ojos grandotes cuando lo pasaron entre las rejas de de mi casa.
¿Celebraciones? Empate

50% - 50% (indistintamente de si estaba emparejada o no)
¿Buenas celebraciones?

El 50% de las que hubieron fueron sencillamente espectaculares (me quedo sin palabras y tengo una gran sonrisota)

¿Este año? Va a sonar super looser, pero no sé a qué hora saldré de mi trabajo (y mucho menos de qué ánimo)
¿Las propuestas? Una reuna de cumpleaños, un reencuentro y una cita refrescante con el dulcesito que me gusta (tú me entiendes Peches)

Las reflexiones
Pensando en las amistades, no me puedo quejar. Las que conservo, son parte muy especial de mi vida; y las que no, pues se les agradece por los buenos momentos y se les desea lo mejor, pero bien lejos.

De todas maneras tengo que agradecer por mis incondicionales. Esos que me asisten por teléfono, texto, blog y Messenger las 24 horas, los 365 días del año: el Freddy mi terapeuta virtual y la Nina mi compañera de aventuras.

También por la Sis, la Deb, la Uchi, la princess y la Sory (por cierto, feliz cumple!) También por mis hermanitos conectosos, el guetto, las delsurinas, las chicas MAX, las gertrudeanas y por supuesto los primazos (esa gente!). Feliz día pex!

A ti también te saludo y te digo con todo cariño que si quisiera hablar con Dios, no te llamaría por teléfono. Eres importante para mí, aquí a mi costado.

A todos ustedes les dejo un videíto de lo más tierno con un sabio consejo para el verano (y para siempre) que me pasó una de mis amistacitas es último fin de semana.


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