martes, diciembre 04, 2007

Cuánta chamba, cuánta fruta.

Se acerca la navidad!!! Se acerca fin de año!!!
Ergo… “se” vino la ola de chamba.

Atrás quedaron los días en los que podía leer con tranquilidad el blog de Ines Temple (que sería premonitorio), en los que me di tiempo para reuniones con las chicas del cole (debo decir de los dos coles), y por supuesto para ir a un concierto de Gianmarco por primera vez, (si, plop!) y (des)entonar “se me olvidó” y “después de mí” (la más despechada, jeje).

De pronto batí mi propio record de chamba (bueno, luego de la carrera tal vez podría dedicarme a otra cosa ¿no?): 10 estudios, focus en simultáneo, días de entrega de informe en simultáneo, 5 horas de sueño diarios, trabajo los sábados, los domingos. Solo me faltó llevar mis tablas de resultados a la peluquería :S

Obviamente a ninguno de los colegas, y a muchos de los no colegas, le parecerá nada del otro mundo. Son cosas que pasan.

De hecho, he tenido tanta chamba que estoy con este post atorado hace varios días. Quise empezarlo el domingo en la mañana, a manera de break en mis labores; pero estaba tan obsesionada (como no lo estaba hace tiempo) que preferí atesorar ese tiempo ¿se imaginan?

Entonces empecé a hacer tantos estudios de cultura corporativa que pude comprender el por qué de muchas cosas que me pasaron hace algunos años y de otras que le pasan a algunos de mis colegas ahora (las cuales lamentablemente no puedo compartir por el momento por un asunto de confidencialidad).

Luego me puse nostálgica (también por la proximidad de las fiestas). Recordé cuánto tiempo ha pasado. Hace un par de semanas, mi facultad cumplía 9 años y en unos días yo cumpliré 5 de egreso. Recordé aquellos años en los que era una estudiante revoltosita que habría podido escribir cosas como éstas (donde espero algún día escriban algo sobre mi, no porque tengan qué rajar, sino porque me gustaría formar parte del objeto del raje - ustedes me entienden). Recordé que tuve una empresa, de la cual queda el recuerdo de la portada de un “suplemento” (siendo eufemísticos) que se comercializa en la av. Wilson, y un RUC por dar de baja. Recordé que el año se pasó y estuve manoseando un tema de tesis que hasta ahora no encuentra el camino, ni el espacio. Recordé que quedan pendientes por resolver para el 2008 y que no pueden pasar de mi cumpleaños número 28, por pura cábala.

En medio de esta vorágine me sorprendió el día del gremio, que casi pasa desapercibido en mi agenda mental (que siempre recuerda las fechas). Curiosamente, el destino quiso que celebrara. Me llevaron a almorzar, por chamba, pero bueno; los días profesionales deberían celebrarse chambeando ¿verdad? Por cierto, feliz día coleguitas!

De hecho he descuidado mi vida social jodido. Eso fue más que evidente el sábado. Salí de la oficina a las 8pm (ya me sentía demasiado loser), me fui a chambear a mi casa (más loser aún) y cuando me di cuenta de que tenía la noche libre, ya no había nadie disponible. Me quedé con el Baileys en la mano, literalmente.

Acabo de encontrar un espacio para escribir y no quería dejar de hacerlo. Se supone que esta semana me alisto para el concierto de soda, que casi no siento. Ya no jaaaaaaaaalo.

3 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

Contrabrief!!!! Recuerdo que cuando estaba en Letras todavía repartían ese Brief de Publicidad, aunque muchas cosas de la facu de Comunica me parecen tan tenebrosas como la de Derecho (monstruosamente dispersos por toda la universidaD).

Bueno, el estrés es insalvable, lo que sí sería horrible es adoptar la tristeza del hombre que trabaja, o pasar el atardecer dentro de la oficina, o (PEOR) transitando por la Av. Aviación.

A ver si te dar una vuelta por la 73 de Barranco el 22, adiós!

Romy dijo...

¿Qué hay el 22? Estoy fuera de circulación. No tengo la más mínima idea :S

Raulín Raulón... dijo...

Un encuentro de bloggers en un lugar llamado la 73, que creo no tiene mucho que ver con la linea de transportes.

Más que mil palabras