lunes, octubre 29, 2007

Semana 2: Buscando más energía

Es gracioso, como luego de la flexibilización de mi lista de propósitos me terminé ajustando más al plan original. Esta semana he dormido casi la mitad de la semana a las 10:30pm. Con excepción del jueves que me fui al cine, el viernes que terminé tomando gaseosa en el rincón cervecero, el sábado que pasé la noche en casa de Analía y el domingo escribiendo este post.

“La ciencia de los sueños” resultó buenísima. Divertida e interesante. Altamente recomendable. Me gustó tanto que lo primero que quise hacer al llegar a mi casa fue acostarme para ver si tenía buena suerte aquella noche y mi subconsciente se portaba con alguna simpática proyección. Mejor si era con Gael García ¿no?

Lo del rincón cervecero, fue una excepción que haría por ver a amigos que no veía hace tiempo. Paradójicamente, los que fueron son los que casi siempre veo. Igual la pasé bien. Intentamos llegar a la inauguración de la semana de Lima (con el encargo de saludar a Dina Páucar), pero no tuvimos éxito; y como la noche aún no estaba perdida fuimos a disfrutar de la vida nocturna en Lima centro.

Esta semana tuve una avalancha de estudios que casi comprometen mis sacro-santos entrenamientos. Afortunadamente, al final encontré tiempo para hacer todo, sobretodo por una postergaciones estratégicas. Además, ya no tuve problemas con la hora de levantarse, solo era cuestión de re-acostumbrarse. El fin de semana también estuvo lleno de imprevistos, pero igual saqué tiempo y energía de quién sabe dónde.

Desperté puntualmente el sábado para llegar a mi clase de spinning y colarme luego a la clase de baile, otra vez. Creo que, mientras no salga a bailar los fines de semana, ya encontré un divertido y efectivo reemplazo temporal.

En la tarde terminé visitando las tiendas de Susuki, Hyundai, Toyota y Kia.
Buscando auto. Así como leen.

Si bien el carro no es mío, se que pasaré momentos muy chéveres en él. Entonces, había que buscarlo con cariño. Con el mismo con el que empezaremos a buscar mi nueva casita. Parece que se inició la temporada de cosas nuevas: empezamos con el nuevo cell, ya estamos planeando del viajecito de año nuevo, y segun parece se vienen más novedades. Interesante.

Pasé la noche con la sis en San Borja, ya que de otra manera no llegaba a mi tercer entrenamiento para la 10K. Esta vez era en La Molina. Fue una ruta corta, pero intensa; 3.5km que se sintieron como 7. Por primera vez en todos los entrenamientos sentí que no la hacía, pero por allí encontré algo de fuerza para terminarla. Igual en este momento me duele hasta la vida.

No contenta con el entrenamiento, se presentó una inesperada oportunidad para ir a la procesión y me apunté sin pensarlo dos veces. Esta vez fui con Rubén y con Kike. La nota anedótica la puso la banderora que encontramos en la puerta de la DIRINCRI en la Av. España: “La Policía nacional OS da la bienvenida”. Hostia! Eso sonó como traído de la Madre Patria!!! Curiosamente luego salí con una amiga recién llegada de la península. Ironías de la vida.

En líneas generales, la historia anda agitada, bien pero agitada. Lo único que me tiene un poco pensativa es un pequeño malentendido personal, que quisiera resolver pronto y no tengo la menor idea de cómo hacerlo. O sea en qué momento decir y qué palabras exactas usar. Supongo que cuando llegue el momento, me iluminaré. Ojalá.

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Más que mil palabras