lunes, enero 07, 2008

De la selva su malevolady

Que tal comienzo de año! Los últimos 15 días se me han pasado tan rápido que casi no puedo creerlo, y para variar ha sucedido de todo.

Me programé para trabajar 26, 27 y 28 (a pesar de que Conecta suspendía sus actividades) para adelantar chamba, pero no la pude terminar. El mismo 28, cual adorable broma de día de los inocentes me mordió un perro (mínimo dizque poodle de una de mis vecinas). A pesar de la cólera (no rabia) que me produjo, creo que fue lo mejor. Mi cerebrito malévolo estaba planeando una bromita muy fea, demasiado cruel; pero preferí decirle a la fresi que el médico me había prohibido viajar a Iquitos cuando ella estaba a punto de trepar al avión y yo me encontraba en la clínica recibiendo el tratamiento del caso.

A pesar de no haber terminado mi informe y con una mordedura en la pierna izquierda, estuve puntualita a las 5am del 29 en el aeropuerto y me quité a los Iquitos. Había prometido que volvería y, bueno pues, había que cumplir. El plan era pasar tres días en un lodge con su ceremonia de ayahuasca más y llegar el 31 para recibir el 2008 en la búsqueda de Kaliente.

El viajecito quedó bastante simpático, full actividades. El paseíto por el Amazonas con su zambullida de por medio (gracias al que me llevé de recuerdo un tullido moretón en el brazo), la observación de animalitos: carlita la caimana, anita la anaconda, pedrito el perezoso, el mono manolito y mechita la tarántula. Además de la visita a los "Yahuas" donde el curaca nos comentó sutilmente que estaba buscando esposas. Plop!

Por supuesto las frases célebres:
  • “Quiero a alguien atrás!” Claudita en la canoa mientras navegábamos de noche sobre la coccha.
  • “Los Yahuas tienen un cuerpazo” Claudita haciendo evidente el flechazo con el curaca.
  • "Somos hermanos" Nuestra compañerita suiza haciendo referencia a su relación con el COLOMBIANO que la acompañaba.

Espero que mis compañeras de viaje completen esto, porque la memoria me falla un poquito, jeje.


De vuelta a Iquitos, Nina y yo recibimos el año nuevo en el malecón, quemamos nuestros muñequitos casi de vudú (mueran malditos!) y brindamos por el 2008. Luego recibí la llamadita de mi familia.

No pude evitar acordarme de las palabras del “pollito”: “No tienes idea de cómo te voy a envidiar el 31 a la medianoche” pero en compensación le traje unos ring tones bien powers.

No pudimos buscar a Kaliente. Creo que Nina estaba un poco preocupada por la minifaldita que me había puesto. Es que hacía su calorcito, ni modo. Así que nos quitamos al Noa. Quedó una nochecita cool!

Al día siguiente ¿qué iba a hacer Romy en la ciudad? Conectarse a Internet, obvio. Así que empecé a resolver y adelantar todo. Los saluditos a los amigos, los planes para el regreso y hasta pendientes de chamba. Lo siento, soy un poquito obsesiva.

Como ya conocía la ciudad no había mucho nuevo por ver, salvo a la familia de Nina que nos recibió de una manera estupenda. Muchas gracias amiga, por eso me encanta de la selva su gente ;)

De regreso a Lima y a la oficina, nuevamente todas las correderas y las celebraciones. Comenzamos con el cumple de Johanna. Tuvimos tortita el jueves y almuerzo marino el viernes con su chelita más. Parece que después del almuerzo de Navidad se nos han pegado las buenas costumbres, jaja.

El primer fin de semana del año super agitado con la celebración nocturna del cumple de Joha, el sábado la reuna con las nenas de Gertrude Hanks, el domingo algo de playita antes de un almuerzo familiar.

Recién hoy siento que empezó de verdad el año (laboralmente hablando). Luego de las vacaciones me “reconecto” en todo sentido. Y como para mantener la tradición (iniciada el año pasado) toy resfriada. Cual resaca de tanta juerga, "as usual"

P.D.: Para más fotos chequear mi jaifai, flickr, facebook y windows live space

2 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

Selva, interesante como los comentarios esos de la canoa.

Facebook nomás, el resto de tus sitios web no los conozco.

Romy dijo...

Hola Raulín, es cuestión de buscar. Todo está en el blog ;)
Nos vemos.

Más que mil palabras